La revista electrónica de Los Cabos
       La revista electrónica de Los Cabos

Yukón

Por: Sandra Ricco






Cerca del Atlántico y Océano pacífico existe un paisaje divino donde conocen y celebran también a los héroes humanos en sus ritos.

Aquí en territorio Yukón en Canadá, es donde hubo una de las fiebres del oro más abundante que quedo escrito en la historia de1897.

Estamos en marzo, en el Norte de Canadá a solo 800 km del Polo Norte (que por cierto se está descongelando cada vez más) donde los indígenas Inuit subsisten libremente con pleno reconocimiento y apoyo del gobierno canadiense.

Dicen que la Diosa romana del amanecer se presenta cada año haciendo resplandecer en colores el cielo, justo ahora terminando el invierno y hasta septiembre.

Es aquí en Yukón, donde esas luces del norte es posible ver, son las auroras boreales.

Amanecer con un buen café y dulce de maple sobre un pan de nuez servido en el Northen Light es solo el comienzo d aun viaje espectacular.

Ahora…vamos hacia la natura a perdernos en la tundra.

Los esquimales nos reciben rodeados de su paisaje: lagos y glaciares, las nevadas y lluvias son la constante, y el oso polar es común y parte del paisaje donde es posible verlo con frecuencia cazar.

Llegamos a los montes Torngat, en noroeste de Canadá.

A diferencia de otros pueblos indígenas, los nativos son amables, saben que su sustento es el turismo, eso sí, turismo ecológico y educado.

Reciben en el campamento con domos que parecen de otro mundo, los calentadores son ecológicos y sin internet. Las expediciones son a diario, incluso es posible practicar Kayak y pescar en el frio lago.

¡Formidable! fue rodear un cabo y ver a la ballena Minke a la que respetan como una deidad.

Hace frio, tengo algo de tos y me ofrecen plantas medicinales estudiadas para curar.

Sonríen y me advierten que en invierno la temperatura es de -50 grados y en verano   llega algo de aire cálido, algo extraño, les preocupa, aunque aún los glaciares siguen con vida.

Los indígenas Inuit también son artesanos, sus ornamentos para la danza son de marfil.

Como buenos esquimales comen oso polar, y pescado fresco o seco, así como frutos y bayas salvajes.

Por lo pronto la trucha es la opción.

Convivir con ellos en sus campamentos es una master class de vida.

Porque...

Una de las creencias de ellos es que sobrevivirán si tienen respeto a los animales a los que solo cazan para comer, y así, valorando su entorno se salvan de provocar la ira divina, al creer que todo ser tiene un alma, les ayuda a celebrar rituales en su caza y pesca.  Saben que es posible viajar entre un mundo superior y uno inferior, para equilibrar su territorio y a los espíritus que controlan las condiciones atmosféricas.  Seres sobre dotados.

Pura inteligencia eco ambiental orgánica ¡lógica básica!

Las costumbres de los sabios Inuit son ancestrales, tienen variedad de expresiones artísticas y coloridas, y es increíblemente por ser un lugar aislado, a veces inhóspito que han enriquecido su creatividad de subsistencia, será la dureza de la vida la que les hace esculpir herramientas y obras con tejidos hermosos.

 

Prepararon una fogata, el licor local a base de bayas y miel es excéntrico, me dicen que durante el álgido verano que es breve, 2 a 3 meses, el sol está presente las 24 horas del día.

Lo bellos paisajes se quedan en el corazón, Canadá es un viaje siempre enriquecedor y educativo en materia eco ambiental, y en civilización, algo que admiro.

A saber, que al poder venir a este parque natural protegido de montes Torgat hay que planear solo abre 7 semanas al año.

A reservar, son pocos los espacios, y tener en cuenta la ropa cálida y botas de escalar que hay que llevar.

Es el atardecer final, tocan su instrumento emblemático y favorito: es el tambor, en el que se reúnen los músicos esquimales, con algunos bailes de totems, sus esculturas labradas en madera.

Yukón…

Sitio de viajeros aventureros que se lanzan a estos confines y se reúnen a acampar en plena tundra, donde al llegar se nos muestra un video para ver cómo sobrevivir por si acaso a los osos polares nos alcanzan, a los que por muy tiernos se vean no hay que subestimar. Hay historias de muertes por ello.

Los habitantes nativos Inuit te dirán al llegar: “Queremos que conozcan nuestra tierra y también a nosotros y nuestras costumbres, que convivamos”.

Pura cultura y generosidad, pues ellos valoran el desafío que es, tan solo llegar a la región aislada.

Es tarde.

Se respira un ambiente cálido, es la energía que emanan estos seres y sus valientes visitantes, los que te hacen sentir cómodo y confortable en medio de la nada. Del frio glaciar.

“Vamos Sandra…

Venir en invierno es una buena opción -me dicen— para ahora viajar en trineo a toda velocidad. Sabemos que te gustará”

Imperdible la Natura de Yukón en Canadá.