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El Jaguar Guerrero

Por: Sandra Ricco



Un milenio antes de nuestra era, cuando la cultura olmeca florecía en Guerrero, la figura sigilosa de lo que se creía era una deidad que rugía atemorizando al enemigo era El Jaguar.

Su fortaleza, agilidad, su piel manchada, su peligrosa asechanza le hacía darse a respetar como un ente sagrado que tenía que ver con las fuerzas telúricas y la fertilidad de la naturaleza, con el futuro de Guerrero.

El Jaguar, presente en la cerámica, pintura y monolitos de la época es el icono emblemático de la región de tierra caliente.

El Jaguar es aquí pantera onca, esta plasmado en el folclor de todas las danzas guerrerenses, en sus mascaras, que cuentan tradiciones y mitos como la Danza de Tejorones, expresión de la "potencia salvaje" que vive en el espíritu guerrerense.

Volver a Guerrero es siempre un placer porque recordar su historia glamorosa y a veces como ayer, dramática para revivir y encontrar fuerza, e inspiración quizá en El Jaguar, padre de los desparecidos, de los perdidos en todos sentidos, de los más queridos hijos.

Guerrero con coordenadas y altitud que solo sus gobernantes saben, por un trágico desden, por olvido y ambicionado poder.

Vamos por carretera.

Porque de Taxco, hacia Acapulco se llega hasta Ixtapa Zihuatanejo en circulo y todas conviven en el océano pacifico, que ofrece en su marea un destino familiar lleno se sol, atardeceres felices y pozole de colores.

"Y un dolor y otro dolor..."

Recordemos (como si abuelos fuéramos) la naturaleza de su gente alegre, sencilla por necesitar poco. De lo que se ha abusado. Pero es cierto, hay sabiduria en ello, a saber, que entre más necesitas comprar bienes es porque más pobre te sientes.

Guerrero es una ruta que vale recorrer para conocer el lugar donde se ama la vida a pesar de todo, a pesar de la represión, del mal gobierno, y es, justo en sus montañas donde existe la miseria, allá donde paradójicamente se encuentra un tesoro enclavado en ellas, un tesoro florido y saqueado, donde como los grandes lugares de la tierra su gente ve hacia adelante con una esperanza: lo mas importante es disfrutar la vida.

Un pueblo de algunos seres con corazón de plata, de sonrisa franca y de mecha corta.

Guerrero en su corazón lleva el Jaguar que sobrevive por sí mismo, que engendra arte, a todos los matices y niveles, mas no muerte a placer y cobardemente.

Su artesanía vigente en sus mercados y los nuestros y en sus carreteras, que se asoman en los talleres de plata que dibujan a mano bellos y únicos platos con jarrones de dibujos de frutas, chiles coloridos... que hoy saldrán "encabronados" como su alma enardecida por la injusticia. Bellos paltos coloridos auténticos, como una cronología de la vida.

Que llega hasta Taxco de Alarcón sitio de la Plata mas sofisticada, sitio que está entramado a mano y alpaca, la casa -más ya no hogar- de poetas y artistas como Juan Ruiz de Alarcón, o el pintor Miguel Cabrera, donde están los callejones difíciles pero muy románticos...

Con serpenteantes empedrados, que nos conducen paso a paso mientras nos platican de leyendas, tras el delicioso aire que se respira, un aire limpio, de libertad... que no hay. Un mito más. Una promesa más.

Lugar que regala leyendas como martirio de Santa Prisca, o la casa de las lágrimas que yo quitaría.

Saborear exquisitas salsas con especies inimaginables en cenadurías y un poco más allá, las grutas de Cacaguamilpa, donde, muy de vez en cuando, se puede disfrutar de un concierto de música clásica mestiza.

Vamos a Acapulco en la sierra guerrerense, sinuoso es su camino de curvas, como su mujer; de paisaje verde tropical, imperdible visitar la Quebrada, ese rito local y presenciar los clavados, es en si, un acto de rezo. Un peligro más.

A saber que en los años sesenta Acapulco obtuvo su fama para el Jet Set y La arquitectura Internacional. Mágico, porque la posibilidad de vivir una experiencia inolvidable, e irrepetible, como ser de nuevo un niño feliz en el parque Papagayo, o enamorarse es algo latente...tanto como ser corrompido por la mafia local. Zihuatanejo, es "lugar de mujeres" la tradicional Ixtapa de arena fina lugar bicado a 250km de Santa Lucía a quien no reconocerían.

En este Triangulo del Sol es una tradición el baile y la comida única como los jumiles o tamales de iguana generosos y dulces, como sus tamarindos, chistes y corazones.

Margaritas famosas para olvidar y vacacionar... esas piñas coladas de los mejores baristas que bajan desde las brisas a la fiesta de verdad. De lo que no deberian abusar mas. Y falta seguridad, algo esencial.

Probemos la deliciosa iguana estofada, armadillo o pierna de cordero al mezcal. Huele a sus maderas talladas, a la humedad de la costa, necesario es llevar un baúl de la región con un aroma peculiar que, al abrirlo, en Guerrero te encontrarás.

Excitante....

Porque los jóvenes pueden recrear, morir, revivir, construir o destruir para con los niños jugar y atesorar. Ser olvidados es también la tendencia, excepto por el crimen organizado.

Es Guerrero, es el México tradicional, hogar de la deidad El Jaguar, despiadado y hermoso donde dejarse seducir por el Sol y cuidar de la Pantera Onca [su alma] es la opción de redención.