La revista electrónica de Los Cabos
      La revista electrónica de Los Cabos

Florencia La Ciudad más deseada

Sandra Ricco



Llegar en tren a la capital de la región de Toscana en Italia es como regresar en el tiempo ¡siete siglos atrás! Su estación con columnas y paredes de mármol es un edificio elegante lleno de luz; y es aquí donde Florencia da la bienvenida a sus visitantes.

 

Se han relajado las medidas por Covid 19 aun así sigamos cuidándonos, sin confiarnos.

 

Tan sólo al bajar las escaleras el espíritu del renacimiento se respira por toda la ciudad, porque este periodo cultural, el más rico e inspirador de Europa, nace en aquí, en Florencia.

 

Esta es la ciudad más deseada por los amantes de arte.

 

Arte que se respira en todas sus formas, desde  su arquitectura en las calles con sus pintores, su cocina, sus librerías, mercados hasta su vivo Chianti bien logrado.

 

Las calles, cubiertas de empedrados y las casas de teja, llegan hasta en gran Duomo -su basílica franciscana mas grande del mundo- o el Palacio Pitti; basta tan sólo cruzar el interesante Puente viejo, en el centro de la ciudad, por cierto estupendamente restaurado y bien cuidado.

 

Una ciudad con larga tradición en el arte, la artesanía y la industria textil, siempre impulsada por los ricos y prósperos comerciantes, que hasta hoy, invierten en la cultura, las artes locales y la academia Visionarios!

 

Construida como una de las colonias de César en la época Romana, se transforma en centro importante para la cultura y el arte que alcanza su mayor esplendor en el siglo XV, luego es elegida capital del reinado de Italia hacia el siglo XVIII.

 

Le llaman “Glorioso” al patrimonio artístico, visible a todos desde que uno llega a Florencia, por el legado de todos aquellos artistas como Leonardo da Vinci, Michelangelo, y Dante Alighieri quienes dejaron una herencia invaluable; y un gran trabajo para arquitectos y restauradores de arte, que llegan a instalarse cada día con sus técnicas excepcionales que se aprecian en museos de toda la ciudad.

 

Padres del arte y ciencia se llamaron florentinos, como Bocaccio en la literatura; Maquiavelo en la filosofía y ciencia política; o Galileo en la ciencia experimental.

Imperdible su Galeria degli Ufizzi.

 

Desde Carlomagno, Florencia es una ciudad universitaria por excelencia, las escuelas de arte, institutos especializados contribuyen a dar ese aire siempre renovado de cultura y academia, de aires nuevos.

 

Intensa es la actividad empresarial y ambiente muy intelectual, en las terrazas de café, en el andar y ser de sus florentinos, orgullosos del título que ostentan, elegancia en sus textiles, cocina y tradiciones de pascua como el evento cristiano más importante “Scoppio del Carro” que consiste en la explosión de un carruaje del siglo XVII.

 

El itinerario por Florencia es espontáneo, y fuimos a su mercado central, porque andando se observa en las plazas renacentistas grupos de ballet, proyecciones de cine al aire libre; sobre todo ahora en primavera y verán, música, pintura y teatro en las plazas.

 

El arte italiano siempre vinculado a corrientes intelectuales y religiosas de su pasado, de las cuales ha tomado como fuentes de inspiración creando palacios, iglesias, galerías y edificios todos majestuosos donde es posible apreciar obras de Michelagelo, Rubens o Leonardo da Vinci, una oportunidad única.

 

Nombrada Capital del Arte por la UNESCO albergando un gran número de obras de alto valor universal, dentro de las murallas en el siglo XIV cuando la ciudad empezó a crecer y donde se encuentran los edificios y monumentos más importantes.

 

Detenerse a probar el delicioso vino de la región, sus helados y su cocina a base de cocidos a fuego lento de ciervo o conejo, o asados a parrilla es saborear un estilo de vida.

 

Pero luego de tan deliciosa y abundante comida, necesario es un café y bajar barriga  paseando por el símbolo romántico de Florencia: El Puente Viejo con sus locales de joyería y arte, que desde siempre fue concebido como puente-mercado, por lo que el bullicio, y alegría de este lugar es especial.

 

Pero Florencia no se limita a la contemplación en su historia, siempre está abierto al futuro y la innovación, a la llegada de visitantes que tal vez se queden, se conviertan en artistas, empresarios, un impulso más para enaltecer lo que ya se es, o simplemente inspirarse y disfrutar.